....si reflexionas, ¡oh rey!, también los incorporales entre
los cuerpos.
- ¿Cuáles? dijo el rey.
- Los cuerpos que se ven en los espejos ¿no te parecen que son incorporales?
- Así es, Tat, divinamente lo dices - dijo el rey.
- Pero hay otros incoporales, por ejemplo las figuras que se manifiestan en
los cuerpos, y no sólo de los seres animados sino también de
los inanimados ¿no piensas que son también incorporales?
- Está bien lo que dices, Tat.
- Así pues, hay una reflexión de los incorporales en los corporales
y de los corporales en los incorporales, de manera que lo sensible se refleja
en el mundo espiritual y lo espiritual en el sensible. Por eso, ¡oh
rey! reverencia las estátuas porque también ellas son figuras
del mundo espiritual.
- ¡Oh profeta! es hora que me ocupe de mis huéspedes - dijo el
rey levantándose -. Mañana continuaremos el estudio de lo divino
y el tema que nos ocupa.