Oraciones al Espíritu Santo

+++ Veni Creator Spiritus (Latín)
+++Ven Espíritu Santo Creador (Español)

+++++++ Veni, Creator Spiritus, Mentes tuórum vísita, Imple supérna grátia, Quae Tu creásti péctora.
+++++++ Ven, Espíritu Santo creador, a visitar nuestro corazón, repleta con tu gracia viva y celestial, nuestras almas que tú creaste por amor.

+++++++ Qui díceris Paráclitus, Altíssimi dónum Déi, Fons vivus, Ignis, Cáritas, Et spiritális únctio.
+++++++ Tú que eres llamado consolador, don del Dios altísimo y Señor, vertiente viva, fuego, que es la caridad, y también espiritual y divina unción.

+++++++ Tu septifórmis múnere, Dígitus patérnae déxterae, Tu rite promíssum Patris Sermóne ditans gúttura.
+++++++ En cada sacramento te nos das, dedo de la diestra paternal, eres tú la promesa que el Padre nos dio, con tu palabra enriqueces nuestro cantar.

+++++++ Accénde lumen sénsibus, Infúnde amórem córdibus; Infírma nostri córporis, Virtúte firmans pérpeti.
+++++++ Nuestros sentidos has de iluminar, los corazones enamorar, y nuestro cuerpo, presa de la tentación, con tu fuerza continua haz de afirmar.

+++++++ Hostem repéllas longius, Pacémque dones prótinus; Ductóre sic Te prévio, Vitémus omne nóxium.
+++++++ Lejos al enemigo rechazad, tu paz danos pronto, sin tardar, y siendo tú nuestro buen guía y conductor, evitemos así toda sombra de mal.

+++++++ Per Te sciámus da Patrem, Noscámus atque Fílium, Teque utriúsque Spíritum, Credámus omni témpore.
+++++++ Concédenos al Padre conocer, a Jesús, su Hijo comprender y a ti, Espíritu de ambos por amor, te creamos con ardiente y sólida fe.

+++++++ Deo Patri sit glória, Et Fílio, qui a mórtuis Surréxit, ac Paráclito, In saeculórum saécula. Amen.
+++++++ Al Padre demos gloria, pues es Dios, a su Hijo que resucitó, y también al Espíritu Consolador por todos los siglos de los siglos, honor. Amén.

+++++++ Emitte Spíritum tuum et creabúntur. Et renovábis fáciem terrae.
+++++++ Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida. Y se renovará la faz de la tierra.

+++++++ Deus, qui corda fidelium Sancti Spíritus illustratione docuisti, da nobis in eodum Spíritu recta sápere, et de ejus semper consolatione gaudere. Per Chrístum Dóminum nostrum. Amen. +++
+++++++ Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, concédenos juzgar y seguir rectamente según el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consolaciones. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. +++

 


¡Oh Espíriritu consolador! que procedes del Padre y del Hijo,
amor increado, manantial de todas las dulzuras,
centro de todas las gracias,y sin embargo,tan poco amado!
Desgraciadamente soy también del número de aquellas almas
que en lugar de daros todo su corazón
han corrido tras los falsos placeres
y mentidas felicidades del mundo;
pero arrepentido ya, desearía amaros en adelante
con aquel amor con que os aman las virtudes,
los querubines y serafines,y por tanto,
al propio tiempo que os ofrezco su amor,
permitid que me suba a sus alabanzas.
Ven, Espíritu Santo,y envía de tu luz el celeste rayo.
Ven, Padre de los pobres,
ven, dador de bienes y luz de los corazones.
Consolador óptimo,huesped dulce y tierno,
del ánima santa dulce refrigerio.
Huelga en el trabajo, templanza en el ardor, consuelo en el llanto.
¡O luz beatísima! de tus fieles lo íntimo de los corazones hinche.
Sin tu poder fuerte nada hay en el hombre, nada hay inocente.
Quita lo que es sórdido, riega lo que es árido,
sana lo que está herido.
Ablanda lo que es áspero, templa lo que es frío,
rige lo que anda fuera de camino.
Da a tus fieles, que en tí están confiados,
de tus dones el sacro septenario.
Da la virud el mérito, de la salud el éxito,
y un perenne gozo en tu Cielo eterno, Amén.

Oración al Santo Espíritu del Cardenal Desiderato Mercier (1851 - 1926)

Yo voy a revelarte un secreto de santidad y e felicidad, si todos los días durante cinco minutos, tú aprendes a hacer callar tu imaginación, a cerrar los ojos a las cosas sensibles y tus oídos a todos los ruidos del mundo, para entrar en tí mismo, y allí en el santuario de tu alma bautizada que es el templo del Espíritu Santo, hablar al espíritu divino diciéndole
:


"Oh Espíritu Santo, alma de mi alma, yo te adoro:
ilumináme, guiáme, fortaléceme, consuélame,
indícame lo que debo hacer, dame tus órdenes,

yo te prometo que me voy a someter a todo lo que deseas de mí,
y que voy a aceptar todo lo que tu permitas que venga a mí.
Haz solamente que conozca tu voluntad. Amén"
.

Si tu haces esto tu vida se desarrollará feliz, serena y llena de consuelo, aún en medio de las penas, ua que la gracia será proporcionada a las pruebas y te dará fuerzas para soportarlas, y llegarás a las purtas del Paraíso cargado de méritos. Esta sumisión al Espíritu Santo es el secreto de la santidad.