Esta oración está extraída del material exclusivo de los cursos de ciencias sagradas que dicta Sergio Etcheverry en el Centro de Estudios Arcángel Rafael.
Inmortal y Bendito Espíritu Santo!, hazte fuerte y poderoso en mi humilde presencia, por invocación del nombre del Padre y del nombre del Hijo. Tú que haces realidad la creación, y penetras en toda la vida, comunícame con el Arcángel Jehudiel; pues grande y santos son tus misterios Señor, y maravillosa es la secreta palabra del corazón. Yo te pido que por la acción de tu Príncipe Angélico remunerador de la santa luz, la vida renazca en mi ser, se eleve como una fuente de energía dentro de mí y haga crecer todo lo bueno en mi interior y a mi alrededor. Allí donde mis palabras dan forma y vida a la verdad del Espíritu Santo.
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